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Relajándome solo... (Privado con Axis).

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Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Vie Ene 21, 2011 3:52 am

Suspiró suavemente, sentado en la terraza de aquella cafetería mientras tomaba un batido de chocolate y mirando un libro, mirándolo porque ahora mismo no se concentraba mucho en la lectura, no dejaba de pensar en su suerte. Había tenido dos pets, los cuales compró para poner fin a su frustrante soledad, pero ambos pet acabaron abandonándole y... eso era realmente deprimente. Vale, con ninguno de los dos llegó a encariñarse en demasía, tampoco es que los hubiera tenido suficiente tiempo como para ello, pero dolía, si que dolía. Era como si estuviera destinado a estar solo, a no tener a nadie a su lado, ni amigos ni familia, nada.

Así que definitivamente no pensaba volver jamás a aquella tienda. Se había dejado la cartera para nada, para haber sido abandonado sin más, y no pensaba tropezar tres veces con la misma piedra, no más oportunidades. Estaba claro que no era del agrado de nadie, ni de pet ni nada, así que pasaría sus días solo, sencillamente, ocupado con sus estudios y con el trabajo, centrándose únicamente en ello. Los demás intentaría que no le afectara, podía vivir perfectamente sin amigos.

Negó para sin con la cabeza y dejó el libro a un lado, centrándose ahora en su batido y pensándolo mejor pidió aparte un gofre para llenar el estómago, tanto darle vuetas a las cosas le había acabado dando bastante hambre. Desde la terraza se fijó en las bonitas vistas, un amplio jardín, todo tan verde... Sonrió un poco, de forma suave, centrando enseguida su vista al dulce que acababan de poner sobre la mesa, comenzando a comer lentamente el gofre. Lo mejor por su propia bien sería no pensarse demasiado las cosas, porque sinó acabaría deprimiéndose. No le gustaba admitirlo, pero era condenadamente sensible en ocasiones... Lo odiaba.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Vie Ene 21, 2011 10:09 pm

La noche anterior estuvo en… quién sabe dónde, pero lo importante aquí es cómo amaneció. Sí, había bebido demás y ahora la cabeza iría a explotarle si no fuera porque sería humana y lógicamente imposible. No iba a pensar en cómo hizo para estar así de mal ni en cómo llegó a esa habitación de hotel porque le entraría hambre, además, ¿quién quisiera recordar lo que hizo en una noche de copas, obviamente, estando ebrio? Seguro que nadie, y Axis se incluía en el montón. Aparte de que tenía lagunas mentales. No pensaría mucho para no entrar en detalles aburridos ni intentaría hallar alguna explicación coherente de su paradero actual, pero por alguna extraña razón le intrigaba un poco; no es común, al menos para él quien nunca de los jamases despertaba en un lugar que no fuera familiar o conocido, amanecer intacto en un hotel. Sí, le extrañaba que hubiera dormido ahí, especialmente porque no consideraba probable el ser capaz de llegar hasta la habitación por sí solo estando pasado de copas. Al parecer alguien le había llevado. Lástima que no recordaba quién. Y, como pensó en ello, le entró hambre.

Sacudió un poco la cabeza, se levantó y se dio cuenta de que había estado durmiendo con todo y ropa. Mejor, antes que seguir recordando lo que hizo la noche anterior, era intentar olvidarlo todo y relajarse dándose primero un baño. Tampoco había desayunado, además, aunque ya no fuera una hora correcta para hacerlo. Se quitó las prendas, se aseó, sin más opción volvió a cambiarse y salió de ahí con la grata, muy grata sorpresa de que todo ya estaba pagado. Como siempre, su suerte era tan oportuna.

Llevaba algo de dinero, la tarjeta de crédito y los infaltables cigarros en los bolsillos. Tenía hambre, mucha, por lo que sin pensarlo tanto entró a una cafetería que quedaba dando la vuelta al hotel. Conocía las calles perfectamente, pero lo que no conocía era esa cafetería porque jamás antes había entrado; no era su estilo. Al llegar tomó asiento en una de las mesas de la terraza del lugar. Necesitaba algo de aire, y una buena vista no le venía mal, tampoco. Al instante, la mesera se acercó pidiendo su orden.

-Leche descremada –era de esperarse que la chica lo mirara extrañada, pero Axis estaba acostumbrado a que lo observaran así. Con su aspecto y con ese tipo de orden cualquiera se quedaría pensando-. ¿Tienen, no? –y la mesera asintió la cabeza, desapareciendo tras oír sus palabras. Al azabache poco le importaba lo que pensaran los demás, pero en ocasiones se le hacía algo incómodo. Sacó un cigarrillo del bolsillo de su pantalón negro, lo encendió y se lo llevó a la boca para hacer más ligera la espera. No le importó que fuera una cafetería pública ni que no estuviera en una zona de fumadores; total, casi nunca nadie se atrevía a reclamarle. Casi.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 22, 2011 3:51 am

Hablando de que Shouichi era condenadamente sensible. Si, lo era, y más que en ocasiones podía decirse que casi sempre lo era, aunque en la mayoría de las ocaciones trataba de disimular ese chico con una actitud más distante, o él creía que conseguía mentener oculto eso. En todo caso esa senbilidad además de emocional era física. No es que fuera enfermándose siempre, ni que fuera totalmente débil que no se pudiera ni mover y necesitara protección costante, él podía apañárselas viviendo solo, por ejemplo. Pero era algo que para su desgracias era inevitable, y es que era bastante delicado, como su exterior dejaba a entrever. No era alguien fuerte, para empezar, y si cuerpo era algo más delicado, solían darle frecuentes dolores de estómago, casi siempre debido a nervios, aunque por suerte no era demasiado nervioso, pero lo cierto es que su estómago su que era frágil, y mucho.

Por eso mismo, mientras estaba disfrutando del gofre y su batido, tratando de disfrutar la mañana, al notar de pronto que a sus pulmones llegaba humo se le revolvió el estómago enseguida. Dejó los cubiertos sobre la mesa y se llevó una mano a la boca, separándose un poco del postre, mareado y llevándose una mano al estómago. Era totalmente idetificable de que se trataba de humo de tabaco. Debía decir que no le gustaba el tabaco, y en ese momento se sintió realmente ofendido, ya que en ese café no se permitía fumar, aunque fuera la terraza. De hecho habían varios carteles totalmente claros y visibles en todas partes en la que se notificaba que no se debía fumar en ese lugar.

Miró alrededor y buscó con la mirada al dueño del cigarro y tuvo que voltearse para ver que en la mesa que tenía atrás había un chico fumando. Después miró alrededor, esperando que alguien le dijera que allí no debía fumar, pero la gente no parecía muy dispuesta a quejarse, aunque veía a muchos incomodados por el humo del tabaco. Suspiró molesto y volvió a sentir revolvérsele el estómago, no le sentaba nada bien aquellos mientras se encontraba comiendo, por lo que se puso en pie y se giró a mirar al tipo, armándose de valor para acercarse... dio unos pasos y carraspeó. Mirando al joven a la mesa, parecía... extraño, pero bueno, eso no impotaba, le molestaba mucho el humo.

-Discúlpeme...- ante todo quería hablar con educación, era joven pero sabía guardar perfectamente las formas. -Supongo que no debe de haberse percatado, pero...- sonaba entre molesto y avergonzado, no era muy social y sobre todo era muy tímido, y no era un secreto. -En este establecimiento no está permitido furmar.- para acompañar aquello alzó una mano y señaló uno de los carteles de no fumar del lugar. -Por lo que de seguro todos agradecerían que apagara el cigarro.- algunas personas levantaron la vista a mirare, y le irritó un poco que nadie se molestara en darle la razón cuando resultaba evidente que no solo a él le resultara molesto aquello, pero la gente era así de conformista. Volvió a mirar a éste "bonitos ojos", pensó al verle con más atención e inmedistamente apartó la vista algo azorado.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Dom Ene 23, 2011 4:30 am

Axis suspiró. Metió el cigarrillo de vuelta a su boca, aspiró y soltó el humo totalmente relajado, a diferencia del resto de clientes. Y no, adoraba ver la incomodidad en los rostros ajenos, pero no le gustaba llamar tanto la atención porque no le convenía, además de ser poco privado. Axis gustaba mucho de su privacidad. Axis, sin embargo, quería y prefería seguir disfrutando de la frustración de los demás consumidores.

Entonces pensó, al ser la única forma de expresarse libremente y que los demás alrededor no lo supieran. Aparte deseaba, únicamente por curiosidad, deshacerse de esas lagunas mentales que lo único que ocasionaban era darle un dolor de cabeza propio a una resaca. Profundizó en sus recuerdos con ayuda del humo del tabaco, el cual le obsequiaba cierta sensación de éxtasis muy asemejada a la obtenida cuando ganaba, y logró tener un vago recuerdo acerca de algunas cosas sin importancia, como por ejemplo que anoche, precisamente, no llevaba camiseta blanca, como la que tenía puesta al despertar. Se asustó terriblemente ante la idea errónea –eso esperaba- de haber cambiado de prendas sin ser conciente de ello. A lo peor alguien se las cambió, y por eso no siguió pensando más ni sacando más conclusiones estúpidas e incoherentes a su propia imaginación. Pero, ahora que se daba cuenta, las lagunas mentales no le daban dolor de cabeza; ciertamente recordó que estaba con resaca. Se le había olvidado.

Sacudió sus cabellos intentando con eso despejar su mente. Y no lo consiguió. No fue hasta que escuchó una voz a lo lejos, muy, muy, muy lejos pidiendo que dejara de fumar, que se permitió pestañear y dar atención a lo que sucedía a su alrededor: un niño estaba parado frente a él, probablemente arriesgando su vida por el simple humo de un cigarro. Qué gente más suicida. Axis lo miró de refilón, sin inmutarse ante una presencia tan patética. Oh, ¿patética había dicho? Bueno, sí, pero también fue valiente. Un punto a su favor. Volvió a llevar el tabaco aprisionado entre sus dedos a los labios, como si nada, y soltó el humo precisamente al lado del otro. No en su cara porque, de alguna manera u otra, le daría lástima. Fue al lado, y en la cara de otro cliente que pasaba de mirón. Después de escuchar una tos ocasionada por su precioso humo, sonrió ladino.

-No, sí sabía –respondió indiferente, siguiendo en lo suyo con el tabaco. Después de todo estaba en una terraza ¡Y! Lo más importante: aún no tenía su leche descremada. Tenía que desahogarse con algo: ese chico parecía fácil de molestar-. ¿No te enseñaron a pedir “por favor”? –era sólo un cigarro, además. No es como si estuviera mandando señales de humo o como si fuera una chimenea. No, para nada; mantenía cierta elegancia en su postura, aunque igual se reflejaba su relajo por cómo tendía la espalda en la silla.

De pronto los pasos torpes de la mesera llamaron su atención. Llevaba una bandeja con una jarra de leche, azúcar, agua y un vaso. Asco. Axis tomaba la leche directamente, sin mezclarle nada. Por algo era descremada; sentía como si bebiera agua. Pasó a colocar silenciosa todo en la mesa, cohibida, y después miró el cigarro. Y miró a Axis y miró al otro chico y miró a su alrededor y no supo qué hacer. No se atrevía a pedirle que dejara el tabaco, no si tenía en cuenta que era la primera vez ahí del azabache como cliente. Tenía que recibir un buen trato, pero eso tampoco justificaba que los demás tendrían que incomodarse. Entonces optó por mirar suplicante al pelirrojo y retirarse. Ahora era el deber del chico, suponía Axis, el cual había notado todo a detalle. Se divertiría un rato.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Miér Ene 26, 2011 12:59 pm

Parecía que interrumpía algunos lejanos pensamientos del aquel chico, que levantó la vista con un gesto que se le hizo desagradable, como indiferente, eso no le gustó nada, y lo peor fue cuando siguió fumando como si nada, ignorándole y echó el humo de tabaco en su dirección. Comenzó a toser y volvió a sentir una desagradable sacudida en su estómago y tuvo claro una cosa en ese momento. Si vomitaba por su culpa... lo vomitaría encima. Y que la próxima vez se lo pensara antes de hacer eso, por eso mismo no quiso moverse de su posición, mirando fijamente aunque nervioso a éste, dejando de toser a los segundos y alzando una ce al oírle.

¡Por dios! ¿Qué se creía? Claro que sabía pedir por favor, pero en esa ocasión NO, osea, estaba tranquilo tomando su gofre y viene el tipejo ese e interrumpe su comida con ese molesto humo que le provocaba mareos y ganas de vomitar. Y por eso mismo tampoco iba a rogarle nada y más aun cuando acababa de decirle que si que sabía que no se debía fumar ahí. ¿Qué se creía ese chico? No entendía a la gente así, que molestaba y provocaba a los demás, ¿por qué? Seguramente por aburrimiento, ese chico tenía toda la pinta de molestar por aburrimiento.

En ese momento la mesera se acercó hasta aquella mesa y dejó los pedidos del extraños sobre la mesa. Pensó que le informaría de que debía apagar el cigarro, pero se la veía indecisa y asustadiza, como si no supiera que hacer hasta que le miró a él mismo con una mirada suplicante en la que le pedía a gritos que le ayudara con ese problema. Se puso más nervioso, él no era una persona demasiado firme, de hecho era alguien más bien débil, frágil, y siempre intentaba no meterse en muchos líos por eso mismo, temor a que le hicieran daño. Y ahora... le daba pena la mesera, que se fue de allí dejándolo silenciosamente en sus manos, y también veía a las demás personas molestas por el tabaco. Volvió a mirar al chico.

-Si está prohibido fumar aquí, usted debería pedir por favor que no le echaran del establecimiento.- se acercó, le quitó el cigarro de sus manos, lo tiró al suelo y lo pisó, sin más. Seguidamente pensó que eso había sido un acto demasiado temerario. -Gracias.- murmuró y se dió media vuelta, cogió su libro de la mesa y casi salió de la terraza con las piernas temblorosas para pagar su consumisión a medias, ya que se había mareado tanto que ya no le entraba nada.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Jue Ene 27, 2011 9:31 pm

Bien, veamos: o el chico estaba aburrido de su vida y quería morir, o se estaba haciendo el valiente innecesaria y estúpidamente. Sólo mirar sus piernas temblorosas era prueba de que se trataba obviamente de lo segundo. Qué adorable, ¿no? Aunque no pensaba mucho en su futuro, ni siquiera parecía querer tener uno con ese comportamiento tan arriesgado. Aún así, le causó cierto tipo de ternura… y risa. Mucha risa.

Y, como era de esperar, sus labios se curvearon en una sonrisa casi imperceptible, la cual denotaba diversión más que otra cosa. Pero su cigarrillo ahora estaba en el suelo, pisado terriblemente y por completo inutilizable. Un cigarro era un cigarro. Un cigarro para Axis valía tanto como su vida, así que ya se puede imaginar cuánto le dolió la acción del menor. Se vengaría. No, más simple: le daría una lección sencilla. Se puso de pie, suspirando pesadamente, para tomar así la pequeña jarra de leche descremada y bebérsela de un golpe. Normalmente hacía eso porque parecía agua y casi nunca tenía tiempo para desayunar correctamente. Hoy iba a ser su día, después de mucho tiempo, que desayunaría tranquilamente como debe ser, y el mocoso viene arruinándolo todo. O Axis a él. O como sea. Abandonó todo lo demás en la mesa intacto, incluso el vaso, y se dirigió tras el pelirrojo, pasando por su lado y captando, mientras tanto, la atención de la señorita en caja.

-Él paga mi cuenta –habló fuerte, para que ambos escucharan, apresurando el paso hacia la salida. Mientras le daba la espalda hizo con la mano derecha un ademán de adiós, y sin preocupación alguna dejó toda su cuenta en el bolsillo del pelirrojo. No había que reclamar mucho; su cuenta era bastante económica. Además, el menor tenía la culpa de su propia desgracia al provocarlo de esa manera. Ya fuera del local sacó un segundo cigarrillo. Estaba muy obvio que tenía más tabaco, después de todo era una de sus “adicciones”, por lo que hacerle eso al otro fue puro capricho. Lo encendió y lo posó entre sus labios, esperando muy, pero muy probablemente que el chico saliera en su búsqueda para arreglar cuentas. No le iba a pagar, para nada, pero la actitud de éste le había llamado la atención; no siempre se encuentra a un mocoso lo suficientemente valiente para atreverse a quitarle el cigarrillo. Aunque también, sin duda, quizás la expresión de malestar del pelirrojo tenía algo que ver. Hace un momento se veía pálido, mareado y, para qué negarlo, mono. Si pagaba la cuenta de ambos ya le había sacado dinero, además, su conciencia estaba lo suficientemente limpia como para seguir abusando. Ahora su único objetivo era divertirse con la reacción del menor. No iría a fastidiarlo mucho; ya había bebido su leche (?) y tenía mejores cosas en qué ocuparse, como por ejemplo buscar una explicación coherente a lo que pasó esta madrugada.

Por supuesto ya no se encontraba dentro del local, pero se había detenido unos cuantos pasos más allá. Y no es que lo esperara, tampoco, pero antes de seguir avanzando tenía que pensar en un paradero. Justo en ese momento, como tremenda casualidad del destino, el timbre de su celular llegó a sus oídos. Se trataba de una llamada importante, la cual no podía hacer esperar. Contestó, olvidándose por completo del niño, y poniéndose más pálido que éste. He ahí la GRAN explicación de lo que hizo la noche anterior.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Jue Feb 03, 2011 4:12 pm

Estaba muy nervioso esperando para pagarlo todo cuando el chico ese reapareció, no sabía por donde tiraría, si estaría enfadado o que, Shouichi sería muy inteligente, pero en peleas era una birria, demasiado frágil y delicado, seguro que si ese quería pegarle le dejaría hecho polvo. Pero lo que hizo ese chico... le dejó muy sorprendido y le indignó de sobremanera, ¿quien se creía ese tipo para pretender que le pagara la cuenta? La mesera le miró sorprendida y le dijo que no tenía porque pagar la cuenta del desconocido, ya que vio como le tiraba el cigarrillo y se lo agradecía mucho, pero´prefirió pagar porque le pareció lo más adecado, la pobre mujer no tenía la culpa de nada. Así que pagó la cuenta de ambos, que por suerte no es que fuera nada muy caro, y salió de la cafetería muy deprisa.

No tenía muy claro que hacer... solo sabía que quería pillar al muchacho y pedirle el dinero de su desayuno, por eso mismo tenía la factura, para pedirle exactamente lo que éste había consumido. ¿Acaso era justo aquello? Entrar a una cafetería a romper las normas y molestar a los dmeás y pretender después que otro pagara su consumisión. No, la verdad es que no estaba dispuesto a consentir aquello, y ya no era por el dinero solo, sino también por su amor propio, porque tenía su orgullo y no estaba dispuesto a dejarse manipular.

Toda su vida la gente le había tratado mal, habían pretendido jugar con él al verle débil, tierno y sobre todo por ser un nerd, un "empollón", le calificaban de muchos modos despectivos al ser estudioso y al encantarle los ordenadores y todo el tema de la informática y robótica. Pero estaba harto de todo eso, y ese día se sentía realmente de pocos ánimos para soportar aquellas cosas.

Salió y no tuvo que andar mucho hasta localizarle, se acercó y vio que estaba al teléfono, frunció el ceño y no supo si debía interrumpir o no, la verdad es que no le gustaba ser maleducado, y no era tan valentorro como parecía, pero se acercó y le encaró, hablándole en voz alta.

-Deme ahora mismo el dinero de su desayuno.- habló firme aunque estaba nervioso, y le dolía muchísimo el estómago.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 05, 2011 6:03 pm

Sí, sí, algo así recordaba. Claro, eso también. Espera, no. Eso no se lo esperaba. Ni eso tampoco, mucho menos aquello otro. No, no, no. Él no haría eso jamás. Ah, qué tonto, el otro sólo estaba bromeando. Qué broma tan mala y pesada. Entonces siguió escuchando, esta vez con más alivio al enterarse de que todo no había estado tan mal anoche como pensaba. Estaba en la parte más importante: el porqué de su despertar en el hotel con todo pagado, cuando el mocoso se atrevió a aparecer y hablar tan fuerte que su atención inevitablemente se fue hasta él.

-Espera un momento –le habló a su amigo al otro lado de la línea. Tapó el teléfono con la otra mano, la que sostenía el nuevo cigarro que sacó ya fuera del local, mirando fijamente al pelirrojo-. ¿Me estás asaltando? –rió-. Lo siento, pero ahora no llevo cambio –y mintió con una sonrisa divertida que no pudo ocultar por mucho tiempo-. Además, tú me debes el cigarro que tomaste y tiraste al suelo. Cuando me lo devuelvas junto a una disculpa, te pagaré –sí, era muy jodido, pero dentro de todo sus palabras tenían una buena base y sustento.

Creyó más productivo volver al teléfono, y lo hizo, pero su mirada seguía prendida en el menor. Algo había. El chico aparentaba ser valiente, justo y toda esa cosa innecesaria, sin embargo, lucía realmente MAL. No quería que en venganza terminara vomitándole encima, lo cual era muy probable al verlo tan nervioso y con malestar, ni menos que lo culpara de su estado porque fue el otro quien empezó todo eso… por un simple cigarrillo. Qué estupidez. Llevó el cigarro a sus labios aspirando del malsano tabaco, asintiendo la cabeza a lo que escuchaba por el celular e ignorando por completo al menor. No del todo, pero ahora parecía más importante conocer el final de la explicación, obviamente, porque de eso dependía qué hacer después. Además, si le tomaba mucha atención al mocoso éste aprovecharía para seguir en la exigencia del pago. Soltó el humo hacia un lado, mirando de refilón al pelirrojo sólo para comprobar que éste no hubiera preparado un vómito hacia él, para luego dejar caer el tabaco y pisarlo con la planta del calzado. Y bueno, fue una pérdida de tiempo total responder la llamada; el muy idiota de su compañero de trabajo sólo habló lo que le convenía escuchar a Axis, es decir, le dio MIEDO escupir lo demás por la quizás temeraria reacción que el azabache tendría. Molesto cortó la llamada, suspirando pesadamente e intentando no desquitarse con el niño al frente, que un problema con otro nada tenían que ver. Lo que más le convenía ahora al chico vómito (?) era huir, al menos si no quería terminar pagando el mal humor de Axis.

-Escucha –dijo guardando el celular en el bolsillo del pantalón, justo de donde lo sacó-, ahora no tengo tiempo para esto –no, sí tenía todo el tiempo del mundo, pero no para un mocoso exigiendo justicia-, así que mejor regresas por donde viniste y… -se le quedó observando, sonrió ladino y le levantó el rostro de la quijada, para nada brusco- Oye, tienes una bonita cara… -ahora, muy probablemente, sí tenga tiempo para el mocoso.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 12, 2011 10:28 am

El chico le miró y nuevamente se arrepintió de haberle hablando mientras estaba ocupado hablando por teléfono, no podía evitarlo, aunque se hubiera comportado tan miserablemente en la cafetería a él no le gustaba actuar de ese modo tan maleducado, pero bueno, lo hecho hecho estaba y ya no pensaba echarse atrás, porque no quería que pensara que era un cobarde, aunque tubiera tanto miedo... pero si manifestaba como se sentía estaba más que seguro al 100% que no le daría el dinero de su desayuno, y lo justo era que le diera su dinero, por lo que intentaba no flaquear. Le oyó hablarle en ese tono burlón y se sintió irritado, ¿cuantas veces se burlarían de él por su aspecto? La verdad es que estaba muy harto de eso, que se le pasaran por encima porque si, de que le mangonearan, insultaran e incluso golpearan.

Se molestó más aun cuando le dijo que no tenía cambio y que le debía el cigarr,o, ¿qué se creía? Ese chico se saltaba las normas impuestas como si nada, y Shouichi era lo contrario, creía en el respecto hacia los demás, y en cumplir las normas que eran para la mejor convivencia de todos, por eso en parte le apagó el cigarro -y porque personalmente le era extremadamente molesto- y por eso quería su dinero de vuelta, no era anda justo. Le vio volver a hablar por el teléfono móvil y decidió esperarse a que acabara para continuar con aquel debate entre ambos. Vale, admitía que era frágil y débil, pero era inteligente, tenía cerebro, y no quería dejarse ganar por ese tipo en aquella ocasión, le contestaría y ... ya vería como conseguía que le dinera lo suyo. Y ya era por amor propio, por supuesto.

La verdad... aquello no era propio de él, no era de meterse en problemas con nadie, pero es que en ese momento se sentía al límite de lo que podía soportar, tenía una vida que no le gustaba, y eso que era un chico que sacaba muy buenas notas en su carrera, y en el taller le pagaban bien, pero en referente a la relación con los demás la cosa estaba bastante mal, el trato de sus compañeros de estudios y trabajos, en plan "abusones", y además no se hablaba con sus padres, y bueno... todo eso era mucho para él, y ahora ese tipo le había molestado demasiado.

Por fin éste colgó el teléfono y le miró intentando parecer desafiante y oyendo como quería echarle de allí y salirse con la suya, aunque enseguida le vio mirarle y sonreír de forma extraña, ¿y ahora que pasaba? Antes de poder reaccionar el chico le levantó el rostro y le dijo aquello... ¿una bonita cara? Aquello fue tan inesperado que sintió arderle el rostro, nadie la había dicho nunca algo así, ¿le estaba tomando el pelo acaso? Bruscamente le apartó la mano, mirándole muy ofendido.

-Mira, ya basta, dame ya mi dinero.- espetó enfadado, aun ruborizado. -Tu estabas molestando a todos allí dentro, y estaba ¡prohibido fumar allí!- dijo eso último más alto. -Así que no me vengas con que te debo nada, además, un cigarro no cuesta nada, tu desayuno si, así que mira...- tragó saliva un momento, nervioso. -Yo también tengo cosas que hacer, ¿sabes? Así que dame ya el dinero que me debes para que pueda largarme.- acabó mirándole con el ceño fruncido.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Lun Feb 14, 2011 2:19 am

En ocasiones Axis podría ser realmente irritante. Y, bueno, para qué negarlo, siempre lo era cuando tenía la más mínima oportunidad. Más culpa de ser molestado tenía el pelirrojo que el mismo Axis, sin embargo, pues el caer ante sus provocaciones era como hacer que logre su propósito. Después de todo, él sólo molestaba cuando se le hacía divertido. Obviamente que si el pelirrojo terminaba por ignorarlo lo dejaría en paz. Aunque ahora, por como se había ruborizado el chico, no lo dejaría ir tan fácilmente. Quería ver más.

Al notar su mano apartada tan bruscamente por el menor no hizo más que regresarla al bolsillo, mientras que su mirada, a propósito, se desviaba a todos lados menos al rostro del pelirrojo, obviamente con el objetivo de hacerle entender que le importaba muy poco todo eso que le decía. Es más, las palabras ajenas no se oían mejor que un murmullo a lo lejos para él. Lo único que podía observar con total nitidez era el aún encendido sonrojo que bañaba las mejillas del mocoso. Iba volver a intentar avergonzarlo porque al parecer ya había aprendido cómo hacerlo, y no porque se estuviera burlando pues realmente consideraba mona su reacción, no obstante, prefirió asentir a sus palabras con la cabeza y suspirar, rendido. No confundirse, no le pagaría.

-Realmente tú… ¿tan necesitado éstas de dinero? –eso sí que se podía considerar burla por la sonrisa que esbozó. Lo otro anterior y lo que estaba por hacer, no-. Por favor, tú tiraste mi cigarrillo al piso, así que el que me pagaras el desayuno míralo como una forma de disculpa. Comienzo a pensar que hablas mucho –en otros términos más específicos, el pelirrojo se quejaba mucho. Era más adorable cuando se ruborizaba. Por aquello y porque era divertido verlo enojado y rojo a la vez, acercó sus labios a uno de los oídos del otro, hablando en susurros-. Serías más lindo si permanecieras calladito como un buen chico. Con la cara bonita que tienes, podría considerar pagarte si sabes seducirme –por más que sonara a burla, no lo era… al menos no en parte. Sí, tenía el dinero para pagarle y olvidarse del asunto, sin embargo, quería sacarle aún más provecho a ese encuentro con el chico-. Bueno, ya me cansé de esto. Por eso no me gustan los mocosos –rodó los ojos, aparentemente aburrido, una vez se hubo separado.

Buscó en los bolsillos traseros de su pantalón, luego, en los delanteros, e hizo como si no encontrara lo que buscaba. Suspiró de nuevo, esta vez más pesadamente que la anterior, y se encogió de hombros- Olvidé mi billetera… -si el otro decía que también estaba harto del asuntillo, entonces habría ganado porque no le pagaría. De no resultar así, tenía pensado otra cosa-. Podría pagarte porque no me cuesta nada, pero como verás, dejé la billetera donde me estaba hospedando –mentira-. Olvidémonos de esto, que no tengo el mismo tiempo libre que un mocoso. Si tan “ocupado” andas, pues deberías pensar igual que yo. Sólo fue leche descremada, ni costosa es -por el momento había visto que el niño tenía algo de orgullo. Le haría gracia ver que se rindiera y que le dejara el desayuno gratis.

En ocasiones Axis podría ser realmente inteligente, también, además de irritante. Pero más que las dos cosas era ocioso, así que por supuesto que nada tenía que hacer. Las mentiras eran algo que abundaban en sus oraciones, en consecuencia, que halla dejado la billetera en el hotel formaba parte de un vil engaño. El chico parecía lo suficientemente inteligente como para pronosticar que la compañía de Axis no era de las que se podían disfrutar, y que debía tener cuidado con él, sobre todo, si no quería que éste se aprovechara más de lo que ya lo había hecho. De seguir así el azabache buscaría sacarle otra cosa más aparte de simple dinero.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Lun Feb 14, 2011 5:21 am

Vio con irritación como el chico pasaba de dirigirle apebas la mirada mientras le hablaba, vaya... que no le hacía ningún caso además. Apretó los puños con evidente enfado reflejado en su delicado rostro. La verdad, no le extrañaba, él no era alguien fornido que fuera a dar miedo, no tenía músculos, de hecho, era alguien bastante delgadito, bajito, y con una apariencia un poco aniñada e incluso con rasgos algo femeninos, además sabía que con sus gafas daba un aspecto de nerd. Así pocas veces le tomaban en serio, más bien eso era el inicio de sus problemas y de que se burlaran y trataran de aprovecharse de él. Y claro que lo odiaba, y por eso en momentos como ese llegaba a quedarse en blanco y sin que hacer... Y solía ser sensato y desistir, porque tampoco quería que le pegaran ni que la cosa fuera a más.

Pero ahora era diferente, pues ese chico había despertado en él una gran irritación y enfado que no iba a ser saciada a menos que le diera lo que por derecho le pertenecía. Porque estaba totalmente harto de que la gente se viera con derecho a pisotearlo solo por verle más fragil. Y no, ¡no quería permitirlo! No ahora.

Enrojeció algo avergonzado cuando comentó que estaba necesitado de dinero, y se indignó a más no poder. No, no estaba necesitado de dinero, al menos no tanto, pero eso no significaba que fuera a regalar desayuno a idiotas como él por simple bondad de su corazón. No. Estaba harto de oírle hablar de su cigarrillo, cada vez odiaba más ese maldito hábito que tenían algunos con fumar, además de que eso mataba.

-¡Oye...!- iba a gritarle cuando el tipo se acercó y le susurró al oído. Enrojeció bastante más, no solo porque volviera a decir que su cara era bonito, sino por el susurro en su oído, que le causo un estremecimiento ya que su piel por aquella zona era especialmente sensible. Por lo que dio un paso atrás llevándose la mano al oído y mirándolo furioso y sonrojado. -¡Puedes dejar de decir tonterías!- exclamó haciendo que algunas personas que pasaban por allí se les quedaran mirando.

Volvió a retroceder otro paso, pero sin dejar de mirar al otro, viendo que por fin parecía querer darle el dinero... aunque la creencia en seguida se disipó cuando éste anunció que se le había olvidado. Se le quedó mirando con suma desconfianza, sin saber que pensar. Parecía que se quedaría sin su dinero. Aunque...

-Si te la has olvidado te acompaño para que me des el dinero.- murmuró cruzándose de brazos, a fin de cuentas si faltaba la primera o segunda hora de clases no importaba, a fin de cuentas era un estudiante modelo, y no pensaba dejar que ese tío se saliera con la suya así cono así. Así que se le quedó mirando muy serio, esperando una respuesta. -¿Vamos?- instó.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Mar Feb 15, 2011 2:04 am

Ah, cómo extraña a aquél pelirrojo que, en un comienzo, amablemente le pidió que apagara el cigarro. Y al diablo con el maldito tabaco, lo importante era la forma, después, en que lo apagó el otro mismo. Sólo por eso se las cobraba, y porque no había bebido su leche con tranquilidad como planeó… por más infantil que sonara. El otro tema, sí, ese que tenía que ver con su maravilloso despertar, lo había dejado de lado completamente. Ahora que el chico se ofrecía a acompañarlo hasta sacar la billetera, lo más importante para el azabache era seguir desquitándoselas. O no del todo, porque realmente esto se estaba convirtiendo en su manera de pasar el día. Además de ir y hablar con cierta persona sobre asuntos de a quién le importa, no tenía nada mejor que hacer. El pelirrojo había cavado su propia tumba.

-Joder, qué problemático resultaste –habló desganado. El menor recién comenzaba a mostrarse orgulloso, de haberlo sido en un comienzo Axis se hubiera olido un rollo como este y lo hubiera evitado, lo más seguro-, pero uh, como quieras -se encogió de hombros nuevamente, haciendo como si aquello verdaderamente no tuviera tanta importancia. Y era verdad, no la tenía-. Sígueme el paso, queda a unas cuantas calles.

Sin prestarle la debida atención al chico comenzó a andar, dejándolo atrás apenas por unos cuantos pasos. Metió las manos a los bolsillos, suspirando y pensando exactamente qué hacer. Algo era seguro: el mocoso no lo dejaría en paz hasta que le diera la miseria de dinero que le costó la jodida… no, no, sangrada leche descremada. Bien podía llevarlo a otro lugar, el que fuera, engañarlo y dejarlo esperando ahí hasta que se canse. Podría, también, llegar, buscar y decir que no dejó la billetera en el hotel, sino que se le cayó por la calle. Y su último recurso era pagarle como debía, pero no lo haría hasta que le diera ganas de quitárselo de encima, hablando seriamente. El chico podía tener la cara más bonita del mundo, pero si… Ok, no, si tenía la cara más bonita del mundo, Axis caería muy rápido. Como era el caso.

-Lo olvidaba –agregó caminando, sin voltearlo a ver-, no dejan entrar a cualquiera. Sólo los huéspedes pueden hacerlo hasta las habitaciones. Puedes esperarme abajo –y si Axis entraba solo, bien podía salirse por otra salida y dejarlo esperando en la recepción. No quería concederle las ganas de pagarle-. No veo necesario el que también entres, pero si desconfías –lo cual era muy probable por más que lo negara- te hago pasar como visita o algo. Tú decides.

Tenía el cuarto reservado, según lo que la administración del lugar le había informado, hasta la mañana siguiente, plazo que completaría los dos días y las dos noches pagadas por, ahora sabía, su jefe. La llamada que tuvo hace un momento al menos de algo sirvió, aunque no estaba del todo seguro. Simples conclusiones adelantadas aunque, siempre, eran acertadas si eran suyas. Por eso es que el cuarto era uno de los mejores, y tenía, además, una atención completa. Pero como él no podía simplemente estar encerrado ahí, no tenía planes de regresar. El pelirrojo le estaba descuadrando la mañana entera.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Mar Feb 15, 2011 2:31 pm

Frunció el entrecejo, indignado de que además le llamara problemático. Maldita sea, él no era el que había molestado a media cafetería con el dichoso cigarro de las narices, ni el que por poco hacía que vomitara a otro. Le había casi indigestado su desayuno por no querer respetar las normas, por no haber respetado a nadie, y además que cuando le dijo amablemente que amagara el cigarro éste no le hizo el menor caso y además le echó el humo a la cara a posta. No, diablos, le daba igual parecer problemático, maleducado o lo que sea, quería que por una vez se le respetara, y había empezado ese proposito con ese desvergonzado, maleducado y grosero chico, podría tener unos ojos realmente bonitos, pero que caracter tan asqueroso tenía. Seguro que era de los que iban aprovechándose de los demás y sacando beneficio de todo y todos sin importarle las circustancias.

Asintió con la cabeza cuando finalmente éste accedió a que le acompañara y así darle el dinero. No sabría donde viviría, y la verdad es que mientras caminaba tras éste, atento de que no saliera corriendo ni nada de eso, empezó a darle un poco de miedo ir con él, pues no le conocía de nada y parecía alguien... bueno, alguien poco recomendable, aunque no creía que llegara al punto de hacerle ningún daño, ¿no? Tampoco parecía un loco ni nada de eso, tan solo un chulito, prepotente y egoista que quería el mundo para él solo (?). Bueno, en todo caso tenía confianza en que aquello no iría a mayores y tal vez pudiera cenar algo con el dinero del desayuno que le debía dar éste.

Caminaba cabizbajo mientras le oía decir que estaba cerca, mejor así, en todo caso tampoco se adentraría, esperaría en la puerta ya que tampoco deseaba tentar demasiado a la suerte. Estaba en plan justiciero... pero tampoco era estupido, y no era tan descuidado. Le oyó decirle que no podia entrar cualquiera a las habitaciones y supuesto que estaría hospedado en algún hotel, alzó una ceja preguntándose que tipo de persona dormía en hoteles... dinero debia tenr seguro para permitírselo, ¿no? Se le quedó mirando disimuladamente, aunque con el poco caso que le hacía éste tampoco importaba, no parecía en absoluto alguien que no tuviera dinero... Y al contrario el pelirrojo tenía problemas de vez en cuando para llegar a fin de mes, aquello... le ofendió más aun.

-No voy a esperarte abajo.- murmuró después de emitir un suspirito como de cansancio ante tantas "pegas" que estaba poniéndole el chico. -Mejor hasme pasar como visita, así acabaremos cuanto antes con todo ésto.- no podía evitar sonar enfadado. Ese chico... acababa por completo con su paciencia, era la primera vez que alguien le hacía sentirse tan furioso, y no tenía ganas de que se saliera con la suya.

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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

Mensaje por Invitado el Mar Feb 15, 2011 8:46 pm


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Re: Relajándome solo... (Privado con Axis).

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