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Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Jue Oct 07, 2010 6:54 pm

El ser alguien nuevo en un país completamente diferente, sin duda te pondría los pelos de punta. Estarías nervioso por no conocer nada, asustado quizás al no saber qué te espera un lugar como Japón. Y ni hablar de los miles de problemas que podrían aparecerte.

Bueno, nada de eso le sucedía a él.

Luze se había acostumbrado demasiado a viajar, cada país nuevo era una nueva oportunidad de trabajo y de aprender un nuevo idioma que extendiera sus horizontes en cuanto a conocer más personas que influyeran de forma satisfactoria en su trabajo. No onstante, él ya había estado en Japón, no era la primera vez, pero al estar en misión tras misión estaba claro que se le había olvidado un tanto el idioma tan particular que Tokyo, Japón, tenía. Por más que él no quería necesitaba a alguien que le ayudase, ser quien le guíe, por así decirlo, dentro del país.

-Llegamos, señor. -habló una voz seria, desbordante de respeto y orgullo, digno de un militar. Era un compañero, no, un subordinado de él, quien "amablemente" decidió acompañarlo en el viaje, a pesar, de tener un avión privado. Por suerte, éste, hablaba japonés con fluidez natural al ser procediente del mismo. Lo ayudaría hasta llegar a un hotel y luego volvería a la base, en Alemania.

El viaje fue largo, por no decir tedioso. Bajó del auto negro que se encontraba y vio con desgana la entrada de uno, de los varios, hoteles en Japón. Podría decir que le alegraba llegar, la sensación de tener vacaciones por unos días era algo que se merecía luego de haber ayudado de la forma que ayudó. Sin embargo no era alguien que se tomara vacaciones a menudo, no era algo que necesitase después de todo, tampoco algo que pueda tomarse tan fácilmente: Era el jefe. Muchos dependían de él a cualquier hora del día, a cualquier momento. Su puesto, que era lo que más le cansaba física y psicológicamente, no cesaría a pesar de estar con sus días libres.

Nada ni nadie le haría actuar de forma distinta.

-Su habitación es la número 118, señor. -entregó sus maletas al empleado para que las llevara, pero su mirada no se desviaba de él.- Cualquier cosa que necesite puede localizarme al número de siempre. -hizo una leve reverencia, con ambos brazos pegados a los lados del cuerpo: Y sí, la gente alrededor miraba sumamente curiosa y sorprendida, es que Luze, aún llevaba su uniforme militar.- Ah, casi me olvido. -El mayor ahí alzó una ceja.- Localizé a un Ex-militar que le ayudará en lo que necesite, fue recomendado por uno de nuestros hombres de mayor confianza. Dicen que es el mejor en lo que hace, y que conoce cómo tratar a alguien de su nivel.

Fue interrumpido.

-No necesito ayuda. -Cerró sus ojos de forma desinteresada, dejando claro que ya no le escucharía. El otro pareció entender la indirecta y, sin más, en otra reverencia, se despidió como solían en el ejército, brazo extendido y...- Retírate. -Una disculpa y ya se encontraba solo.

Poco tardó en llegar a su habitación. Cerró la puerta tras de sí y suspiró, sin saber qué se esperaría, sin querer saberlo.- Idiotas.

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 09, 2010 2:37 pm

Aquella mañana le habían llamado temprano.
Siguiendo su rutina, Kiku se encontraba leyendo las últimas noticias globales en el periódico, viendo la cantidad de conflictos bélicos que aún se esparcían por el mundo; y los que quedaban por haber. El teléfono había sonado justo cuando se llevaba la gran taza de café a los labios, mirándolo de reojo antes de fijarse en el reloj de estilo victoriano que había en su salón. Doblando el periódico y soltando la taza, respondió.

Hacía mucho que no le pedían ser el guía -por así decirlo- de alguien de su misma profesión. A parte de asistir a los entrenamientos de los pelotones de formación o dejar presencia en alguna reunión de antiguos compañeros no solía tener contacto con la milicia. Aún así no se negó. Era parte de su deber, aunque estuviese retirado, instruir a alguien que quizás fuese de su mismo rango; un superior nunca tenía un límite de experiencias recibidas, así que podría ser un encuentro interesante.

“Es un joven serio y entusiasta, con grandes aspiraciones...” -le habían dicho. De hecho, era lo único que conocía de él, a parte de donde se alojaba. Tras vestirse acorde con la situación -con su propio uniforme y sus propias condecoraciones de General, viéndolo necesario y una completa muestra de respeto y seriedad por su parte ante el encuentro-, se subió a su BMW serie 7 y partió al centro de la ciudad pasada la hora punta de la tarde.

[…]

-Si es tan amable de seguirme -uno de los recepcionistas había hecho una llamada a la habitación pertinente para avisar de su llegada. Acto seguido le guió hacia el ascensor para subir. Tetsuyuki se había quitado el gorro de tope plano y lo había colocado respetuosamente bajo el brazo, enfilando el pasillo de la planta antes de detenerse junto al empleado. Estaba sereno, tranquilo y serio, como solía estarlo siempre, manteniendo una postura reglamentaria ya por costumbre. Sabía que causar una buena impresión era importante, pero había pasado tanto tiempo en el ejército que aquella ya se había convertido en su forma de ser.

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 10, 2010 10:27 am

Había decidido beber algo del minibar que tenía dentro de la habitación, o suite, del hotel no tan barato en el que se viviría de forma temporal antes de decidir cuántos días más expandiría o reduciría de sus vacaciones en Japón. Un pequeño vaso de licor -porque no era de consumir demasiado alcohol, siendo ésta la bebida perfecta- sería suficiente para pasar la pequeña espera -se suponía que sería pequeña- a la llegada de quien sería... No conocía nada de él, sólo lo que le había dicho quien le trajo. Su desconfianza era mucha pero nada podría hacer con ella, bebió un poco y miró al rededor, siendo lo único que podía hacer en esos momentos.

Desde la puerta, en donde se había apoyado, se podía ver un par de sillones de cuero, negro, con una pequeña mesa en el centro más decorativa que para otra cualquier cosa; tras éstos se encontraba el mini bar, que incluía varias bebidas alcoholicas que, de no estar a la espera de una visita de tan importancia se atrevería a probar. Estando éste en el fondo, a uno de sus lados, estaba el baño: Una ducha y bañera de marmol blanco y reluciente gracias a unas luces especiales -que se mantenían apagadas por el momento- eran detalles que había visto con sólo entrar, puesto que, nuevamente, se recalcaba su desconfianza e inseguridad hacia cualquier otra cosa.

A los lados estaba donde descansaría, una cama de dos plazas con demasiadas almohadas y detalles inútiles que desaparecerían a la hora de dormir; sábanas blancas que dejaban ver sus puntas bajo una manta color negro, y sobre éste, esas múltiples almohadas, eran un conjunto de colores oscuros o de bajos tonos. Como detalle final, proveniente de la luz, se veía un gran ventanal que ocupaba casi por completo la pared del lado derecho.

Una llamada interrumpió su detallista mirada, buscó el teléfono con la vista y respondió con una afirmación simple, dejando a la vez, el pequeño vaso sobre la pequeña e inútil mesa rodeada de esos dos sofás. Se había quitado su sombrero, al estar en un lugar bajo techo al cual le parecía cómodo, estando sólo, pero todo lo demás de su traje seguía igual, intacto. Abriendo la puerta luego de oír el toque en la madera de la misma, miró al empleado con desinterés y, como algo normal, alzó una de sus cejas al ver al mayor. Lo primero que notó fue los detalles en su traje, y sólo por ello hizo una pequeña reverencia, mínima pero notable.- Bienvenido.-dijo en un ligero tono de ironía, estando claro el no saber exactamente qué decirle a un superior o a alguien que llegase a su altura, o quizás, debido a su orgullo, esté unos pasos hacia atrás.

Levantó su cabeza luego de aquella pequeña muestra de respeto, y haciéndose a un lado para dejar más espacio, cerró sus ojos.- Adelante.


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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Vie Oct 15, 2010 1:01 pm

Cualquiera que presenciase la escena quedaría fuera de lugar. Uno de los hombres se mantenía firme, estoico, serio y con la mirada fija en un punto; mientras que el otro parecía igual de dispuesto a mantener la seriedad y no mostrar demasiada simpatía en su expresión. El dependiente, un hombre mucho mas bajo que ambos y apostado a un lado del pasillo, junto a la puerta, llegó a sentir tal incomodidad que estuvo a punto de irse sin decir nada mas. Igual, no lo notarían...

-Si necesitan algo... -se aventuró a hablar, tartamudeando y con la voz seca, como si estuviese cuidando muy bien sus palabras- se lo traeremos enseguida. Tómense su tiempo... -hizo una inclinación de cabeza antes de caminar hacia atrás un par de pasos antes de darse la vuelta y marchar al ascensor.

Sin embargo, Kiku no había despegado la vista del otro. Tenía un buen porte para ser tan joven, y su personalidad, a primera vista, le recordaba a la suya propia cuando tenía su edad. Ironía, altanería, seriedad e incluso condescendencia. Todos los capitanes jóvenes eran así, incluso él en sus tiempos.

-Gracias -dio un cabeceo antes de entrar al fin a la habitación, la cual vio impecable, despejada y perfecta para abarcar ciertos temas de conversación. Se acercó a la mesa y dejó el gorro, mientras empezaba a hablar con serenidad tras escuchar el cerrar de la puerta-. Me han informado de su situación; al menos de las partes fundamentales -se giró, mirándole-. Soy el recomendado para guiarle: mi nombre es Koryusai Tetsuyuki, antiguo General de la fuerza Aérea y Comandante del grupo de interrogatorios alemán... -hizo una pausa y pareció sonreír imperceptiblemente, ya fuera por ese recuerdo o por propia ironía hacia si mismo-. Aunque supongo que no ha venido ha escuchar nada de eso. ¿Puedo saber pues a quien me dirijo?

Le lanzó una mirada extraña. Sus ojos eran severos, serios, pero escrutadores, como si estuviese viendo mas allá de la silueta que tenía delante. A pesar de su gran carácter y temple, Kiku se afamaba por ser un sádico redomado, aunque su apariencia no lo diese a notar. Su afición actual era el resultado de la frustración por no poder desahogarse en el campo de batalla o en los interrogatorios, dejandole una marcada reputación en todos los clubes que había pisado. No era un secreto que quisiese ocultar, pero tampoco hablaba de ello abiertamente. Al menos, con su titulo de Master, podía ser quien realmente era sin preocuparse por nada mas.

Era quizás por ello que verse en aquella situación, con su uniforme, y con otro chico también uniformado delante, hubiese tenido algún tipo de Deja vù procedente de alguna de sus sesiones mas extremas.

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Vie Oct 15, 2010 2:52 pm

Le esperaba entrar para mirarle luego, pero sus ojos se abrieron antes de tiempo para escuchar a quien había hablado de esa forma tan... No dificultosa, ¿podría decirse... Firme? No, tampoco.
Idiota, quizás sea esa.
Estaba acostumbrado a esos tonos de voz que querían sonar bastante seguros y que, desgraciadamente, terminaban mayormente justo como en ésa situación: Ese que hablaba siempre desaparecía, o huía, de él. Incluso juraría que notó cómo su paso era un tanto apresurado, y de estar en una situación diferente quizás bufaría o se burlaría internamente. Pero no. Tenía en frente suyo a alguien que debía tener al margen y, a su vez, respetar.

Cerró la puerta y de forma inmediata, pero no anciosa, se volteó a mirarle de igual forma que antes, a tal manera que parecería que no le miraría de otra forma... O por lo menos no por el momento, puesto que siempre tenía la misma actitud y tratos con todos: ¿Debía cambiar, por decirlo de alguna forma, al tener a esa persona delante?

No.

-Alemán. -y fue cuando una sonrisa se dejó ver por su parte, una sonrisa con completo orgullo que no podía ocultar ni disimular.
Volvió a acercarse a el mayor dejando ambas manos a los lados de su cuerpo, en parte por respeto, en parte por firmeza.- A pesar de ser recomendado como mi guía, siendo sinceros, no confío en plenitud de usted. -Levantó otro poco más su vista, llegando así al contrario, creando un contacto de miradas fijas.- No quiero sonar irrespetuoso, pero eso es lo que pienso. -Hizo una ligera pausa.- Mi nombre es Luze Crosszeria; trabajé tanto para el ejército Ruso como el Alemán. Un gusto... -Hizo una mueca, dicho eso sarcásticamente.- ...Tetsuyuki-san. -Agregar esos sufijos era algo a lo cual se había acostumbrado de las veces a las cuales estuvo en Japón. Y, ahora, estando en Tokyo, creía conveniente.

A lo cual no se acostumbró fue a esas miradas que no recordó haberselas dedicado alguna vez a su persona, y que por más disimulada que fuese no le pasaba desapercibida, y aunque fuese un detalle menor, le tomaba importancia.- ¿Sucede algo?

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 23, 2010 3:37 pm

Kiku no tenía muchos motivos para ser discreto. Otra cosa es que fuera directo con sus deseos y emociones, pero respecto a observar e imaginarse nunca había tenido límites. Escuchó al mas joven presentarse, y pensó que al menos tenían algo en común; a parte de la desconfianza mutua.

-No se preocupe -al mismo tiempo se preguntaba por qué estaba tratando de usted a un mocoso, aunque tuviera un buen rango-, el sentimiento es mutuo. De hecho, aún no sé que es lo que le interesa de Japón como para que quiera un guía. ¿Hay algo que haya despertado su curiosidad?

A su modo de ver, y con su observación constante y detallada, aquel chico presumía de muy buen físico. A parte de que era alto y con aquella expresión tan severa imponía; al menos a los que tuvieran un menor rango o una personalidad sumisa. Le resultaría interesante aquella experiencia alejada de la violencia del campo de batalla. Subió la vista, delineando todo su cuerpo hasta encontrarse de nuevo con sus ojos, sin perder su característica seriedad.

-En absoluto -respondió-. Me preguntaba sobre los gustos de alguien de su edad, para saber donde debería llevarle primero. Aunque no se fíe de mi y yo no tenga ninguna intención de ganarme su confianza, debo hacer mi trabajo. Y en eso estará de acuerdo, supongo.

Kiku tenía un modo particular de comportarse. No solía hablar mucho, y las veces que lo hacía era para decir lo que pensaba, dar ordenes a sus subordinados o avergonzar a los que querían ser avergonzados. Por un momento efímero quiso pensar cual sería la reacción de Luze si lo llevaba de buenas a primeras a uno de los Clubs que frecuentaba algunas noches.

-Dicho esto -se tomó la libertad de sentarse en una de las sillas acolchadas de madera brillante que estaban frente al ventanal, cruzándose de piernas y apoyando el brazo en el del asiento, llevando sus dedos a su mentón de manera pensativa y centrada-, ¿dónde debería llevarle, Luze-kun?

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Lun Oct 25, 2010 8:16 pm

-No. -Desde que había bajado del avión entró al hotel, conocía demasiado poco de Japón, por no decir absolutamente nada. Sí, tenía recuerdos pasajeros, pero tomar fotos o memorizarse detalles de un lugar no lo hacía a menos que sea parte de su trabajo, osea, tenga un fin que le ayude de forma importante y no sea por ocio o gusto propio.

La excusa ante su pregunta no la tragaría ni con la mejor bebida alcohólica: Tenía cierta idea sobre qué estaría pensado, pero no iba más allá de los accesorios y condecoraciones que tenía en su traje. Eso era, creía él, lo que llamaba la atención del otro y atribuía a ello su mirada inquisitiva; además, en ambos, era muy difícil leer cualquier tipo de pensamiento, sea tanto como para la batalla o, incluso, a la pregunta más simple.

-Usted no se ve tan viejo. -Aclaró, debido a que si bien era joven, su guía no parecía muy mayor.- Cuando escuché que sería un militar retirado me esperé una persona diferente. -Aclaró, y es que claro, la curiosidad por saber cómo abandonó el ejército estaba ahí pero no la demostraría ni, tampoco, lo usaría para iniciar una conversación. Quizá con un poco de discreción... -Hubiera servido a su país un tiempo más. Qué lástima. -murmuró, casi con desprecio.

Le siguió con la mirada atento y sus brazos bajaron con relajación no sin mantenerse con la misma firmeza de siempre. Bajó su vista hacia él una vez sentado, y al escuchar su pregunta cerró sus ojos, avanzando hasta quedar al menos tres pies de distancia de él: Así es, tres pies calculados.- Ir por Tokyo vestido de esta forma atraería atención innecesaria; por no decir que también podría ser mal visto. -... Sí. Dos militares caminando juntos podría mal interpretarse de dos maneras completamente distintas.- Preferiré caminar, el viaje fue suficiente para mí. -No era alguien vago, mucho menos. Lo que más quería hacer era caminar luego de tan largo viaje.

-Me cambiaré antes de empezar el recorrido. ¿Podría esperarme... -habló, a la vez, que abría la parte superior de su traje, con cuidado y delicadeza. Bajo este tapado de cuero se encontraba una simple camisa negra, completamente cerrada: O eso era antes. Abrió los dos primeros botones de ella, por supuesto, mirándole de forma fija.- ... Tetsuyuki-san?

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Jue Oct 28, 2010 1:56 pm

Aquel muchacho llamaba su atención. Sobre todo porque las personas aparentemente serias, centradas y directas se veían muchísimo mas atractivas una vez lograbas hacer que llorasen o suplicasen por algo. Aunque no era cuestión de ponerse a fantasear con algo relativamente sádico en aquellos momentos de la tarde, y menos frente a un jovenzuelo que parecía despreciar incluso el suelo que tenía que pisar.

-No sé que ideales tendrá del ejército alguien tan joven, pero no era, ni de lejos, mi intención de quedarme en él hasta mis últimos suspiros, lo siento -cerró los ojos y esbozó una sonrisa irónica. Amaba a su país y respetaba a los que morían por él, pero desgraciadamente no era su caso-. Si se siente muy decepcionado puedo llamar a algún otro que pase de los cincuenta. ¿Sería mas aceptable entonces que estuviese retirado?

Bajó la mirada hacia la distancia que había dejado entre ambos, sin moverse, para luego volver a mirarle, acabando por apoyar en mentón sobre dos de sus dedos. Se había puesto su uniforme mas que nada por la autoridad que eso levantaba. Si el otro quería meterse en algún lugar donde estuviese restringido el paso a ciudadanos de a pié, no habría problemas si iba de uniforme. Aunque era cierto que bastaba con que lo llevase uno de los dos. Si se cansaba mucho de él solo debía volver a casa y cambiarse.

-Supongo que no le gusta llamar la atención, y menos si solo desea una caminata tranquila. ¿Quiere que me ponga también algo mas informal...? -quiso levantarse y servirse algo de beber mientras esperaba, pero el hecho de que Luze estuviese quitándose prendas delante suyo era suficiente motivo para quedarse donde estaba. Sobre todo ante la lentitud con la que parecía hacerlo-. Por supuesto. Tengo muchísima paciencia. Aunque no es recomendable hacerme esperar si se me ha pedido un favor. ¿Y usted? ¿Puede esperar? -las intenciones al preguntar aquello lo dejaría a la imaginación de su interlocutor.

Terminó por levantarse, acortando dos de los tres pasos que Luze había dejado entre ellos. Su mirada no se desvió ni un instante de los ojos serios y escrutadores del mas joven, como si ambos se estuviese desafiando a algo desconocido o compartiesen el mismo desinterés malicioso y momentáneo.

-¿A caso espera que le desnude? -por el rabillo del ojo podía adivinar parte de su pecho descubierto sin siquiera mirarlo-. No soy tan buena persona.

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Vie Oct 29, 2010 10:10 pm

Sus palabras en principio le hicieron pensar que estaba apresurándole o que sus ansias eran mucho mayores que las propias; también estaba la posibilidad de que no quisiera pasar demasiado tiempo con él, y para Luze era igual, todo acabó siendo arreglado y repentino, ¿cómo no sentirse desconfiado delante de un completo desconocido?

Dejó el tapado de forma ordenada en un perchero que tenía cerca, no siéndole necesario salir del lugar en donde estaba, sólo debió estirar un poco su brazo. Si tenías vigilada a una presa o, en su defecto, un depredador debías mantenerte fijo en un mismo sitio antes de que la caza empieze, ¿no? Sólo así te garantizabas una defensa efectiva o un ataque exitoso.

-¿Esperar? -él podría ser tan serio y bueno -en el sentido de "historial impecable", no por ello una "buena persona"- pero conocía esas palabras y las interpretaba más que bien: Sí, hace no mucho estaba en el ejército, pero pudo ver y aprender muchas cosas no relacionadas con el ejército en sí. Sin embargo, muy pocas personas eran las que hablaban con ese doble sentido tan directo e indirecto a la vez.

-No. -sin aquel tapado podía maniobrar con su camisa de forma más libre, así, abrió otro par de botones porque, claro, iba a ponerse otra camisa siendo ésta también parte de su uniforme.- Me conocen por ser impaciente. -eso era una amenaza.

"Si vas a hacerlo algo, hazlo ahora".

Alzó su vista una vez que le vio de pie y frunció con levedad pero de forma marcada el entrecejo preguntándose a qué se debía esa cercanía innecesaria que y trataría de restarle importancia, o eso quiso creer hasta que le escuchó decir eso.

¿Desnudarle?
Si uno de los dos iba a quedar desnudo, por "x" motivo, ese sería su guía, o eso era lo que Luze creía. Y no hacía falta aclararlo, él lo tenía seguro.
Más que gracia, por más bromista que halla sonado o no -en absoluto- le causó molestia. Molestia al pensar que empezaría con esas tonterías que, de seguirlas, se esperaría un futuro incierto.

-Descuide, eso puedo hacerlo yo. -afirmando lo dicho retiró su camisa, deslizándola por sus finos hombros con sus ojos cerrados para dejar, de forma indirecta, que le mirase: A propósito, provocándole.- De eso me dí cuenta en cuanto cruzó la puerta... -no había nada peor que una persona que salió del ejército, es decir, podía adivinar cómo sería él mismo una vez que saliera de allí. Si su guía vivió lo mismo que él -seguro que más- entonces debería ponerse un poco más a la defensiva, o quizá, atacar primero.- ... Pero se portará bien hoy. -No fue una pregunta, ni una suposición, lo dijo de forma directa y casi sonó a una orden. No sabía hablar con otro tono que no fuese el autoritario, después de todo.

-Mis castigos son efectivos, ¿Le gustaría probarlos? - ... Pensándolo mejor, un Ex-Militar joven, así como su guía, no estaba tan mal. De hecho, hasta podría ser... Divertido.

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Miér Nov 03, 2010 7:50 am

No acostumbraba a hablar tanto. Y el hecho de que desde que hubo entrado por la puerta no hubiese hecho otra cosa era un bonus para desempeñar lo mejor posible su trabajo. Sin embargo, aquello había dejado de ser una reunión con un único fin. Exacto. Desde el momento en el que el joven militar había comenzado a quitarse la ropa frente a él habían sobrado las palabras. ¿Que mas decir en una situación que había sido del todo definida como algo que ya había visto tantas veces, pero que a su vez -como era el caso actual- parecía tan diferente? Aquel muchacho dejaba claras unas intenciones tras el favor de ser un guía, cosa que no le disgustaba para nada. Aún no contando con materiales para verle al igual que en su fantasía de medio minuto atrás podría arreglárselas para apagar aquel tono condescendiente que había tenido con él nada mas cruzar la puerta de la habitación.

Le cabreaba. Que un simple sumiso -que es lo que sería, por descontado- le hablase como si se creyese mas que eso le hacía arrugar las cejas y mirarle de manera severa. No es que Kiku sonriese mucho, de todas formas.

-¿Por qué tendría que hacerlo? -respondió a su “orden” de mantenerse tranquilo. No lo haría-. ¿Pretende decir que me castigará? Está muy seguro de si mismo, Capitán Luze -dijo aquello último con el mismo sarcasmo que empleaba el otro moreno. Sin dejar de mirarle a los ojos, sin mostrar ningún tipo de duda o debilidad que diese a entender que no estaba enfadado por sus osadías, levantó la mano y tomó con firmeza su mentón, levantándolo el poco tramo que hacía sus diferentes estaturas- Sería interesante saber a que se debe este comportamiento, pero no podría importarme menos. Quizás le guste atacar primero o puede que fuese así como se ganaba la confianza de sus superiores en la academia.

Sabía muy bien lo que estaba insinuando. Y tenía plena consciencia de que el otro lo entendía. Después de todo, los que no daban la talla en masculinidad en el ejército acababan siendo los juguetes de los demás. Haciendo un acercamiento hacia sus labios, pareció sonreír tan sutilmente que no pareció una sonrisa.

-Creo que te has equivocado -deslizó la mano desde su mentón a su cuello-. Yo no soy un buen objetivo para ti, chico -pasó de las formalidades. El control sería suyo, así como el derecho de dominar al que tenía delante. Hizo presión con sus dedos, al tiempo que entreabría los labios y le daba un mordisco que nada tenía de suave en el labio inferior. Dándose la vuelta, y arrastrándolo consigo sin dejar de oprimirle la garganta, hizo que los cristales del ventanal vibrasen cuando la espalda del muchacho golpeó contra ellos. Como le disgustaba contenerse de aquella manera...

-Supongo que no eres del tipo que dice “era una broma” cuando se ve en apuros, así que solo te queda mentalizarte - Tetsuyuki no daba advertencias, no hacía sugerencias y no pedía favores. Solo ordenaba con toda la seriedad y sequedad de su persona.

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Vie Nov 26, 2010 8:16 am

Suspiró, por demás molesto, lejos de sentirse intimidado o nervioso por aquel ente que veía con altanería. Compartía su mirada de depredador pero, pese a que estaba de vacaciones, no se esperó encontrar con quién jugar -con todo el sarcasmo del mundo- tan pronto. ¿Lo agradecía? Quizás.

Un simple militar retirado no podía decirle qué hacer, ni tampoco, podía responderle de esa forma tan poco respetuosa, mirándole como lo hacía en ése momento. Sí, puede que el ego de Luze sea inmenso, era justamente por eso que veía a los demás como cosas insignificantes... Y cabe mencionar que nadie le había tratado como ese que tenía ahora en frente; ese que con descaro se atrevió a tocarle... - Mi posición me la gané con orgullo. -cerró por un mínimo instante sus párpados antes de volver a abrirlos, desconfiado por aquel que tenía enfrente y con el cual, por como se veían las cosas, compartía un enlace físico. No, no negó lo dicho por él, puede que una que otra vez haya realizado eso que el mayor se refería, pero no tenía dudas de que Luze ganó por ser intimidante y fuerte con sus enemigos, también incluso con sus aliados y actuar con seguridad frente a cualquier tipo de situación, por más extraña que parezca.

Repentinamente, todas esas cualidades desaparecieron.

La cercanía que compartían sus labios no era para nada agradable y el unisono con que escuchaba sus palabras dejaba claro que no sería un encuentro amoroso pacífico y tranquilo: No conocía esos, después de todo. Frunció el ceño en cuanto sintió esa mordida, que si bien no fue demasiado dolorosa, su sola sensación era lo suficiente para que le alarmase que algo podría salir mal.

Un bufido escapó de sus labios una vez que sus labios quedaron libres, sus hombros, se mantenían altos y orgullosos firmes como al principio. Aquello que pareció una caricia pronto se volvió un firme agarre, que poco a poco hacía que su respiración se dificultase de forma nimia. Uno de sus ojos se cerró por reacción al golpe que recibió su espalda: El dolor no le molestaba, pero el echo de estar... Arrinconado, sí.

Su vista se alzó al contrario si bien no diferenciaban mucho de altura, arqueó una ceja por esa especie de orden y/o amenaza que captó luego de escucharla... Pero estaba lejos de cumplirla.- ¿En apuros? -la seriedad en su faz se mantuvo en todo momento, así también, como el deseo de matarle.- No le entiendo, ¿Es que no queremos ambos lo mismo, Tetsuyuki-san? -sonrió, claro, con altanería. Sabía que el viaje se tardaría un poco más, pero tenían todo el día... Y noche, también.

Algo a la cual éste militar especializado se negaba a hacer era, no más ni menos, que estar abajo de alguien. Siempre estuvo arriba, en ambos sentidos de la palabra.- Prometo no lastimarlo, demasiado. -murmuró, porque en cuanto se descuide, atacaría.

Spoiler:
¡Perdona la demora! ;0; -besuquea... Porque sí (?)-.

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Sáb Dic 04, 2010 9:46 pm

Aquel muchacho le gustaba. Sentía que podría hacerle todo lo que se le pasase por la mente, durante toda la bendita noche, y no soltaría ni una sola lágrima. Kiku tenía especial predilección por los sumisos, pero aún mas por los arrogantes que en su vida habían sido sometidos. Era un manjar delicioso el ver como poco a poco sucumbían a las caricias, como había pasado con sus clientes, como había pasado con su mascota, y como, sin duda alguna, le pasaría a aquel joven Capitán. Después de todo parecía no tener nada que perder mas que su orgullo, y al haber aceptado todo aquello; independientemente si creyese que iba a ser el dominante, sería entretenido.

-¿Lo mismo? No lo creo -respondió, devolviendole la mirada. Era muy cierto que sus alturas se asemejaban bastante, pero a simple vista Koryusai parecía tener una masa muscular mas ancha, ya fuera por el ejercicio o por el uniforme que llevaba puesto-. Mientras sigas teniendo el inocente pensamiento de que puedes “lastimarme” no podrás llegar a comprender esta situación. ¿Debería ser mas específico?

El lenguaje vulgar era una parte de su trabajo, y muchas veces le encantaba ver como con simples palabras lograba una reacción. Sin embargo, aquel día no quería provocar nada; no con aquel chico. Sabía que tendría que ser mas extremo con él, y había una gran cama esperando recibir muchos de sus fluidos. Levantando la mano acarició el pecho con la punta de sus falanges, delineó las clavículas y terminó apretando su garganta. Acercándose, hizo ademán de besarle sin llegar a hacerlo, acariciando con sus labios su mejilla, apartando el pelo que caía sobre su rostro con la mano contraria hasta llegar a su oído.

-Entiende que voy a follarte hasta que, de gritar, te quedes afónico -le encantaban los retos. Pero si estos tenían el aspecto de alargarse demasiado, lo que hacía era pasar directamente a la sumisión extrema.

Sujetándole por la camisa, le arrastró aquella vez hacia la cama, donde presionó su cabeza, ladeada a un lado, sobre el colchón mientras retorcía un brazo tras su espalda. Se quitó el cinturón del pantalón, que tintineó, para poder atarle los brazos. Pura precaución. Lástima que no tenía allí sus materiales...

Dejando un brazo sobre otro tras su espalda, dio el último apretón al cinto antes de levantarse. Se quitó la chaqueta, la dejó colgada en una de las sillas y desapareció por la puerta del baño tras encontrarlo. Tras un silencio de no mas de veinte segundos, reapareció con un bote ovalado de acondicionador. Serviría para lubricarlo a falta de algo mejor.

-Estoy seguro de que has pasado por mucho a pesar de su corta edad -se sentó en el borde de la cama-. Déjame enseñarte ahora como juegan los mayores.

Su mirada se acentuó, cruel y sádica, mientras que otra de sus sonrisas escasas volvía a aparecer en su rostro.


Spoiler:
¡No te preocupes! =//D -se deja besuquear... porque quiere ser besuqueada (?)-

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Miér Ene 19, 2011 12:20 pm

Quizás era hora de admitir en su fuero interno qué inconvenientes se habían presentado en su estrategia; no, que toda su estrategia fue cruel y burdamente interrumpida por una ya considerada fastidiosa persona. Pero todo aquello se dio mucho después de haberle escuchado, porque en ése entonces, seguía pensando en lo mucho que iba a ganar de aquella situación. Como solía pasarle a cierto grupo de personas, su orgullo cegaba cualquier otra posibilidad y no dejaba espacio a otras opiniones o cambios que se quisiesen dar, aunque después de todo, considerando lo sucedido, tendría que acostumbrarse a ese giro inesperado quiera o no, y tendría que buscar a la vez, una forma de salir de él.

Caricias le distrajeron de los pensamientos, en su mayoría irracionales, que había conseguido hasta el momento. Le miró con una de sus cejas claramente hacia arriba, demostrando no sólo curiosidad, sino también, indiferencia y desagrado. No fue hasta entonces que sintió los labios ajenos se hicieron contiguos con él... Nuevamente, que buscó separarse, apartarse posiblemente de forma un tanto... No, de forma demasiado brusca. O eso intentó. Quedó tenso al oír un susurro que definitivamente aclaró la idea que tuvo sobre lo que iba a hacer. Lo que iba a hacerle: Si se lo permitía, claro estaba.

Justo antes de poder decir algo se vio sobre una superficie tan mullida, suave, que no quería sentir por nada del mundo en ésas circunstancias porque era una indicación, un recordatorio. Mierda, hablaba en serio, pero más importante, ¿Cuándo sería el momento en el que él mismo se diera permiso a creerlo? En una posición que no le hubiera gustado haber quedado movió sus manos para buscar alguna forma de safarze de un agarre de ése tipo, que vale mencionar, no sería el primero pero, tal vez, sí el más forzado y espontaneo: Porque no tenía idea si había estado pensando en ello mucho antes de cuando dieron su primer contacto físico.

Aprovechó el momento en el que le escuchó retirarse para incorporarse, o por lo menos, intentar hacerlo. Si creía o pensaba que quedaría sumiso o se rentiría con facilidad no podría estar más equivocado... O ser más idiota. Pero para cuando el otro volvió seguía en la misma posición que antes, un poco más alborotado al haber estado peleando consigo mismo segundos antes.

Duda se planteó al ver lo que trajo: ¿Para qué necesitaba...? Frunció el ceño antes de entreabrir sus labios -al darse cuenta-, y hablar desde que todo ésto empezó, con aquella voz tan ronca, seria y autoritaria que le caracterizaba.- Encuentro no sólo su manera de pensar, sino también su forma de actuar morbosa... Pero torpe. -Aquello fue, sin duda, crítica.- ¿"Cómo juegan los mayores"? -Otro bufido se dio por su parte; cerró sus ojos como si estuviera en la calma absoluta, cosa que quería aparentar.- ¿Es que los mayores juegan, acaso? - Cuestionó con una mirada de reojo, acompañada de una irónica sonrisa.- Déjeme decirle una cosa. - Seguía con la formalidad, aún y pese a los roles, aún y pese al ambiente.

Intentó incorporarse y ésta vez, quizás ayudado por el odio y las ganas de matarle -o torturar, dada la manera de pensar que adquirió con los años- que logró pararse en ambas de sus rodillas. Llegando a su altura ya que el otro estaba sentado, y muy a pesar de estar atado, su mirada continuaba con la misma arrogancia y superiodidad que cuando abrió la puerta.- Nadie juega mejor que yo.- Su orgullo... No había dudas que llegó muy lejos con él.

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Re: Soft, to begin. [priv]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 04, 2011 10:48 am

Kiku no estaba especialmente alterado. Sabía, desde el primer momento, que aquel muchacho era una persona demasiado orgullosa solo para doblegarla con palabras y simples acciones. Su egocentrismo y altanería, así como sus demostraciones de superioridad irritarían a cualquiera, pero por suerte en los negocios en los que se movía una personalidad así era rara de encontrar. Significaba una dominación lenta, minuciosa, cuidando todos los detalles hasta un punto exasperante. Kiku siempre pensó que a un militar no se le sometía físicamente, ya que había sido especialmente entrenado para aguantar situaciones extremas. A un militar se le atacaba, tanto con psicología, como con fuerza física, no dejándolo nunca escudarse detrás de su orgullo y arrogancia. Literalmente, había que desnudarlo.

-¿Te he parecido torpe? Mis disculpas -le devolvió la crítica y el sarcasmo, aún sin parecer en absoluto arrepentido. Tenía una cara demasiado neutra, mientras le dirigía la misma mirada tanto a él como al bote del acondicionador-. Olvidaba que un jovenzuelo con una dudosa ética estaba acostumbrado a cosas mas atrevidas. Quizás deba abrir la ventana, atarte a la barra de la cortina y dejar que alguien con mas experiencia que yo disfrutase de tu hermoso cuerpo desnudo desde la calle.

Se escuchó un “click” cuando el botecito alargado, grueso y abombado de la crema se abrió, dejando que su olor suave inundase en poco tiempo los sentidos de ambos. Kiku volvió a alzar la mirada, con su neutra seriedad y su brillo implacable en los ojos.

-Los mayores jugamos con los niños que se creen que saben hacerlo. ¿No es irónico? -se levantó, nuevamente no dándose por aludido. Había oído tantas cosas dirigidas a su persona en sus sesiones mas macabras que simplemente le resbalaba todo lo que quisiera decirle. Aquella voz suya solo le tentaba a hacerle muchas mas cosas de las que imaginase para lograr sacarle algunos gritos.

Acercó la mano a su mentón, el cual sujetó con firmeza hasta encararlo. Delineó sus labios con el pulgar, inclinándose hacia delante para lamer efímeramente el inferior, donde antes le había mordido, desviando su rostro y dejando su cuello expuesto para poder rondarlo. Sentía su pulso, su olor y su calor, así como su piel blanca y suave. La rozó con los dientes, acabando por darle un suave beso, pegando los labios hasta succionar y morder, dejandole una marca. Se incorporó y le miró, dándole un empujón hasta lograr hacerlo caer de nuevo a la cama, posicionándose sin perder tiempo detrás. Pasó un brazo bajo su cuerpo y le alzó la cadera, desabrochando con agilidad la parte delantera de su pantalón hasta pasar los dedos por el borde, dando un tirón hacia abajo para bajarlo a medio muslo junto a la ropa interior. Como vaticinando que intentaría defenderse, apoyó el peso de cada rodilla en sus piernas, impidiéndole moverse. Acarició su espalda la empujó hacia abajo para que no intentase tampoco incorporarse.

Al parecer no mentía sobre su ética y su honor, ya que aquello se veía increíblemente estrecho. Apartó sus nalgas con los dedos de la mano que aún sujetaba el bote, el cual acabó volcando y dejando que un buen chorro de crema fría cubriese entre ellas. Cerrándolo, lo dejó a un lado, pues aún tenía otra función que cumplir.

-Al menos tu primera vez tendrá un olor la mar de agradable -murmuró, sin querer hacer ninguna broma. De hecho, seguía con la misma cara que de costumbre. Sintió entre sus dedos el suave producto, y entornando los ojos miró hacia la nuca del mas joven. Tras esparcir y delinear su entrada, acabó metiendo sus dedos índice y corazón hasta los nudillos de una sola vez, queriendo ver cualquier nimia reacción que tuviese.

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Re: Soft, to begin. [priv]

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